El primer urinario fue colocado en la Plaza de Armas, adosado a la primera y mas ancha de las columnas del portal de Botoneros y era de fierro. Su colocación se realizó durante el gobierno del Virrey Conde la Monclova, entre 1689 y 1705. Su presencia se explicaba por la necesidad que surgía entre los asistentes a las prolongadas corridas de toros que se daban en la Plaza. Quedaba oculto a la vista por un burladero, lo que tal vez contribuyo a que pase desapercibido durante el siglo XIX. Fue retirado durante la remodelación de la Plaza por Federico Elguera en 1901.
Después, según fotos de finales del siglo XIX, encontramos cuatro en la Plaza de Armas, uno en cada esquina. (Foto de la Bibliothèque Nationale de France)